Menopausia y Osteoporosis

¿Que es la osteoporosis?

Es una enfermedad crónica, progresiva y debilitante del esqueleto, que menoscaba su resistencia general y lo hace mas sensible a las fracturas.

Se caracteriza por la baja masa ósea que tienen los huesos y el deterioro de su arquitectura, con aumento de su fragilidad.

Es la causa mas importante de fracturas en mujeres de mediana edad.

La combinación entre la alta prevalencia y la gran morbilidad de esta enfermedad, hacen de la osteoporosis una enorme sobrecarga sanitaria y social y constituye un serio problema de salud publica en nuestra sociedad.

Empezaremos por dar unos datos estadísticos para poder comprender la importancia que tiene la osteoporosis en la sociedad en que vivimos:

  • La menopausia suele presentarse en la mujer española entre los 45 y 55 años, y por termino medio a los 48,5 años de edad.
  • Se calcula que 7 millones de españolas son menopausicas y que de ellas al menos 2 millones sufren osteoporosis (casi el 30%).
  • Entre el 30-50% de las mujeres sufrirán alguna fractura osteoporótica a lo largo de su vida.
  • El 27% de las mujeres la padecerán entre los 50-59 años, el 32% entre los 60-69 y mas del 40% a partir de los 70.

¿Como prevenir la osteoporosis?

La prevención de la osteoporosis incluye 3 conceptos diferentes:

1º-La prevención primaria: con la que pretendemos conseguir el máximo pico de masa ósea, que se alcanza a los 25-35 años, y que para ello debemos comenzar desde la niñez.

2º-La prevención secundaria: dirigida a mantener la masa ósea y evitar la perdida que se produce de un modo natural tras alcanzar el pico máximo. Especialmente tras la menopausia.

3º-La prevención terciaria: acciones y decisiones para evitar fracturas en mujeres con alto riesgo por disminución de la masa ósea:

  • Previniendo caídas
  • Evitando situaciones de sobrecarga de la columna vertebral
  • Evitando movimientos y ejercicios bruscos.

Esto lo conseguiremos con cambios positivos en el estilo de vida y medidas higiénico-dietéticas, que son baratas y sin riesgos, y que deberían llegar a toda la población en general.

No debemos confundir la “prevención” con el “tratamiento”, aunque el objetivo de ambos sea evitar las fracturas osteoporóticas de los huesos.

Detallaremos a continuación la Prevención Primaria y dejaremos las otras para futuros artículos.

Antes explicaremos que la masa ósea, en cualquier edad de la vida, es el resultado de la diferencia entre el hueso acumulado durante la etapa de crecimiento (pico de masa ósea) y la cantidad de hueso perdido durante la vida. A mayor pico de masa ósea menor riesgo de sufrir osteoporosis.

Esto se calcula mediante la Densitometria, siendo la DEXA la mas exacta (ver apartado de especialidades en la pag web).

Prevención primaria:

Se basa en generar hábitos dietéticos, corregir los nocivos, favorecer el ejercicio y tomar de sol con moderación desde antes de la infancia y para toda la población. Mención especial merecen las embarazadas, pues una mala alimentación y/o la ingesta de ciertos tóxicos, afectarán a la cantidad y calidad de la masa ósea del recién nacido.

1º Alimentación:

Ingesta de calcio recomendada a lo largo de la vida en mgrs/día:
– de 0 a 6 meses —-> 400
– de 6 a 12 meses —-> 600
– de 1 a 6 años —-> 800
– de 6 a 10 años —-> 1.000
– de 10 a 24 años —-> 1.200
– de 24 a 65 años: mujeres no menopausicas o menopausicas tratadas con estrógenos —-> 1.000
– menopausicas —-> 1.500
– mas de 65 años —-> 1.500
– embarazo y lactancia —-> 1.500

El aporte mas adecuado y mejor tolerado de calcio es el de los alimentos.

Es preferible consumir productos lácteos desnatados por ser menos ricos en grasas saturadas y mas bajos en calorías.

Alimentos ricos en calcio con mayor biodisponibilidad por porción:

  • Yogurt sin grasa: 452 mgrs
  • Leche sin grasa: 300 mgrs
  • Sardina con espina: 370 mgrs
  • Queso: 270 mgrs
  • Cuajada: 200 mgrs
  • Vegetales verdes: 200 mgrs
  • Salmón: 170 mgrs
  • Brócoli: 150 mgrs.

La Vitamina D es esencial para la absorción del calcio y el fósforo:

  • Es aconsejable la toma de 400 unidades de vit. D al día durante la época de crecimiento. Actualmente existen gran cantidad de alimentos enriquecidos con esta vitamina.
  • Tomar el sol moderadamente favorece que se sintetice vit. D. en la piel.

Otras vitaminas importantes en la formación del hueso son la A y C. Su déficit en nuestro medio es excepcional, salvo en raros casos de malnutrición severa (p. ej. anorexia nerviosa). También la vitamina K, aunque su carencia es altamente improbable.

Deben limitarse:

  • El exceso de proteínas y/o de sodio ya que aumentan la eliminación de calcio por la orina.
  • El consumo exagerado de fosfatos, presentes en gran cantidad en algunas conservas y salchichas industriales.
  • Las dietas vegetarianas dificultan la absorción intestinal del calcio.

2º Corrección de hábitos nocivos:

Alcohol

  • El abuso crónico y mantenido del alcohol produce una reducción de la masa ósea y un aumento del índice de fracturas en los huesos.
  • 60 grs al día de alcohol son suficientes para deprimir la función de las células productoras de hueso (osteoblastos), disminuyendo su formación y aumentando su destrucción (reabsorción ósea).
  • Basta unos pocos días sin consumir alcohol para que cese este efecto, aunque serán necesarios dos años para poderlo demostrar con la densitometria.

Tabaco:

  • Disminuye la absorción intestinal del calcio al tiempo de aumenta
    la destrucción hepática de los estrógenos favoreciendo la osteoporosis.
  • Se recomienda eliminar este hábito nocivo a toda la población en
    general, pero con mayor énfasis en mujeres con riesgo de osteoporosis
    y menopausicas.

Café: a dosis altas (más de 3 tazas al día) interfiere en el metabolismo del calcio. Sin embargo el té, por su riqueza en isoflavonas, ejerce un efecto protector sobre el hueso.

3º Ejercicio físico:

Ayuda al mantenimiento de la masa ósea y a la prevención de fracturas osteoporóticas, pero solo mientras se mantenga la costumbre de realizar ejercicio, perdiendo su efecto beneficioso cuando se abandona.

Son preferibles los ejercicios contra la gravedad: subir escaleras, bailar… Caminar al aire libre tiene el beneficio adicional de que la luz solar favorece la síntesis de vit D en la piel.

La natación, por ser un ejercicio no gravitacional, no parece tener un efecto positivo sobre la masa ósea.

Debe ser una actividad amena y sin llegar a la extenuación.

En pacientes mayores son preferibles los ejercicios suaves y mantenidos en el tiempo a los intensos y de corta duración.

En mujeres, ya con osteoporosis, están desaconsejados los deportes de competición y los violentos así como los ejercicios de flexión anterior de columna y saltos continuos.

Las mujeres jóvenes sometidas a ejercicios y deportes extenuantes y con gran estrés, deben saber que pueden llegar a una hipoestrogenemia (disminución de estrógenos) y amenorrea (falta de regla), alcanzando un menor pico de masa ósea y por tanto mayor riesgo de osteoporosis en el futuro.

Como siempre, insistimos en que ante cualquier posible síntoma acuda a su médico especializado. Una detección precoz siempre es importante.