Listeria y embarazo

Por el déficit inmunitario que se produce durante el embarazo hay una mayor susceptibilidad a la infección por listeria, sobre todo, en el 3º trimestre.

La listeria es un microorganismo resistente al calor y al frío. El frío, incluyendo la congelación, enlentece su crecimiento pero no la destruye. Solo la cocción a temperaturas superiores a 50ºC lo consigue. Puede sobrevivir en alimentos conservados en sal.

El contagio se produce por la ingesta de alimentos contaminados, especialmente carnes precocinadas, leches y productos lácteos no pasteurizados y mariscos.

Alimentos a evitar:

  • Salchichas tipo Frankfurt compradas listas para comer.
  • Cualquier queso preparado con leche no pasteurizada: brie, camambert, azules, blanco. fresco…
  • Patés no enlatados o esterilizados.
  • Pescados ahumados que requieran refrigeración: salmón, atún, bacalao caballa…
  • Pescados o mariscos crudos
  • Leche sin pasteurizar.
  • Vegetales no lavados previamente.

Se pueden comer:

  • Salchichas tipo Frankfurt pero preparadas para cocción intensa antes de comerlas.
  • Todos los pasteurizados, los quesos de pasta dura y semidura (mozzarella) y los preparados para untar.
  • Patés enlatados o esterilizados.
  • Ahumados enlatados o esterilizados.
  • Pescados o mariscos cocinados a temperaturas > (mayor) 50ºC.
  • Leche y productos lácteos pasteurizados.
  • Los bien lavados.

Recomendaciones y consejos:

  • Cocinar los alimentos crudos de origen animal a temperaturas superiores a 50ºC.
  • Lavar cuidadosamente los alimentos de origen vegetal.
  • Lavar las manos y los utensilios de cocina después de la manipulación de los alimentos y antes de utilizarlos una vez cocinados.
  • No mezclar en la nevera los alimentos crudos con los cocinados o listos para consumir.
  • Limpiar la nevera con frecuencia.
  • No conservar abiertos demasiado tiempo los productos de charcutería (jamón York, embutido de pato….).
  • Las sobras alimentarias y los platos precocinados deben ser recalentados (>50ºC) cuidadosamente antes de su consumo.

En los últimos 10 años se ha multiplicado por 4 la incidencia de infección en nuestro ambiente, y con mayor frecuencia durante el verano.

La infección por listeria en la mujer gestante se manifiesta habitualmente con fiebre y un cuadro pseudogripal inespecifico. En el 20% de los casos pueden aparecer síntomas digestivos que preceden al cuadro febril. En 1/3 de los casos es asintomática.

La listeria es una infección infradiagnosticada que cursa con un cuadro leve en la gestante pero que puede tener graves repercusiones fetales. Debeís saber que un tratamiento a tiempo y adecuado puede proteger a tu futuro bebé.

Si estas embarazada y presentas síntomas compatibles con una listeria consulta a tu medico.