Vitaminas y minerales durante el embarazo

Una dieta mediterránea rica y variada aporta casi todas las vitaminas y minerales que se necesitan durante el embarazo. En este artículo repasaremos aquellos elementos que requieran, o no, de un aporte extra:

El ácido fólico: su déficit aumenta el riesgo de defectos del tubo neural en el futuro bebé. La dosis recomendada es de 400 mcgrs (0.4 mgrs) al día, preferiblemente desde 1 mes antes de la concepción y durante todo el embarazo, ya que los depósitos de ácido fólico en nuestro organismo se vacían en pocos días.

Si en tu familia ha habido casos de defectos del tubo neural (espina bífida…), debes comentárselo a tu médico para que te ajuste la dosis adecuadamente.

Yodo: dependerá de tu dieta, pero habitualmente se recomienda un aporte extra de 150-200 mcgrs/día. El Yodo es imprescindible para la formación de las hormonas tiroideas, que intervienen directamente en el crecimiento, diferenciación y maduración del sistema nervioso central del futuro bebé. Su déficit puede causar desde trastornos neurológicos hasta disminución del coeficiente intelectual en los niños.

Hierro: al menos 30 mgrs/día durante todo el embarazo y hasta dos meses después del parto o hasta el final de la lactancia natural. La falta de hierro durante el puerperio se asocia a una mayor tendencia a la depresión post-parto.

Calcio: 1000 mgrs/día. Según la leche y queso que incluyas en tu dieta necesitarás o no un aporte extra.

Vitamina A: nunca superar las 2500 UI/día. Dosis mayores pueden producir defectos congénitos en el futuro bebé. Se recomienda comprobar la dosis de Vit. A que lleva un complejo vitamínico antes de tomarlo. Ningún preparado específico para el embarazo sobrepasa esta dosis.

El aporte extra de vitamina D, magnesio y zinc dependerá de tu dieta habitual.

Si tu dieta es equilibrada, no será necesario incrementar la toma de los siguientes elementos: vitaminas B6 y C, ácido pantoténico, cobre, cromo, manganeso, fósforo y potasio.

Nunca deberán tomarse varios complejos polivitamínicos juntos para alcanzar la dosis adecuada de cualquiera de sus vitaminas o minerales, ya que multiplicaríamos el resto de sus componentes tomando un exceso de alguno de ellos. Si se requiere un aporte extraordinario de algún elemento en concreto, éste debe sumarse en solitario.

Ejemplo: si necesitas más hierro, no debes tomar 2 comprimidos de tu polivitamínico habitual, sino que deberás complementarlo con un compuesto que contenga ÚNICAMENTE hierro.

Os recomendamos que consultéis el articulo que realizamos sobre alimentación saludable durante el embarazo donde hablamos de que alimentos pueden ayudar a mantener una dieta equilibrada durante el embarazo.

Si tiene cualquier duda, recomendamos que acuda a su doctor de confianza.