Toxoplasmosis y Embarazo

Causada por un protozoo llamado Toxoplasma gondii, la infección se adquiere principalmente por la ingesta de carnes o productos cárnicos crudos o poco cocinados que contengan quistes o taquizoítos. El agua, la tierra o los vegetales contaminados, son la segunda fuente de infección. El contacto con gatos domésticos se considera un factor de bajo riesgo de contagio de toxoplasmosis en el embarazo.

Normalmente, es una infección que cursa de modo asintomático en el adulto y la incidencia de afectación fetal en nuestro medio es de un 0.3 por cada 1000 nacimientos.

La toxoplasmosis confiere una inmunidad duradera en aquella persona que la haya pasado con anterioridad.

La transmisión es vertical, es decir, de madre a hijo, y el riesgo es tanto mayor cuanto más avanzado está el embarazo. Sin embargo, el riesgo de afectación fetal va disminuyendo con el aumento del número de semanas de gestación: a mayor número de semanas de gestación, mayor riesgo de transmisión pero menor de afectación.

Riesgos de toxoplasmosis en el embarazo

No hay riesgo cuando la infección se produce en el periodo preconcepcional.

Es importante hacer un diagnóstico lo antes posible para instaurar un tratamiento lo más precozmente posible, pues con ello el riesgo de transmisión al futuro bebe es mucho menor. Cuando el tratamiento se instaura durante las 3 primeras semanas de la infección materna, disminuye significativamente el riesgo de transmisión y la gravedad de la afectación fetal.

Es muy importante saber que: gestante infectada no es sinónimo de feto infectado y que feto infectado no es sinónimo de feto afectado. Debemos saber que el riesgo de afectación grave es muy bajo incluso en infecciones maternas ocurridas en el 1º trimestre.

Consejos para disminuir el riesgo de contagio de toxoplasmosis en el embarazo.

  • Consumir la carne y productos cárnicos bien cocidos y cocinados a altas temperaturas (por encima de 70-80ºC). La congelación previa de los alimentos por debajo de los -18ºC durante 48h destruye los quistes. Los embutidos y carnes curadas también pueden contener el parasito.
  • Pelar y lavar adecuadamente las frutas y verduras.
  • Lavar los utensilios de cocina y superficies donde se hayan preparado los alimentos.
  • Lavarse las manos con agua caliente y jabón antes y después de manipular los alimentos.
  • Utilizar guantes en tareas de jardinería y contacto con tierra.
  • Si se tiene gato en casa: evitar la limpieza de sus heces, no alimentarlo con carne cruda y mantenerlo alejado de la calle y de posibles fuentes de contagio.

Es aconsejable saber antes del embarazo, mediante un sencillo análisis de sangre, si tenemos defensas (inmunidad) frente a la toxoplasmosis para seguir las normas higiénicas anteriormente explicadas. La lactancia materna no está contraindicada.

Si tiene cualquier duda, recomendamos que acuda a su doctor de confianza.